Alguna vez fui de esas mujeres que valen la pena
Porque sabía como serlo
Porque podía dar sin esperar
Porque no había rencor en mis tiempos
Alguna vez un hombre durmió en mi cama pensando que quería despertar a mi lado el resto de su vida.
Porque yo podía sentir lo mismo
Porque no había resto, ni vida sin que él durmiera conmigo
Porque no había rencor en mi mirada
Alguna vez me amaron sin dudar
Porque sabía cómo hacer de él mi prioridad
Porque sabía hacerlo sin pensar
Porque no había rencor al dar de mas
Todo esto fue alguna vez, cuando la hora marcó el mismo reloj
Hoy soy una mujer más, vagabunda del miedo.
Desolada por la enfermedad de la desesperanza
Que ya no busca ni suturas, ni tapones de gaza.
Belana Tussi “extractos” para Ela y Soñando con los ojos abiertos

